RIESGOS CONTRA LA SALUD
POLUCIÓN AMBIENTAL.
El paso de la corriente a través de los cables de alta tensión generan la ionización de la atmósfera circulante. Los componentes del aire pueden en este caso ionizarse (“efecto corona”). En el caso del oxígeno, la ionización produce la generación de ozono, cuya proporción a razón de una sola molécula entre doce moléculas de aire puede ser ya peligrosa para la salud.
Aunque las líneas de alta tensión que abastecerán la futura subestación se encuentran enterradas, el cable se encuentra en el interior de un tubo con aire circulante a su alrededor. Este aire sufrirá el proceso de ionización y transformación de componentes, y acabará escapando a la atmósfera por trapas, arquetas o terminaciones de línea. Y por tanto, en el ambiente podrán acumularse contaminantes tóxicos para nuestra salud.
Recordemos que el ozono es un gas con una elevada capacidad oxidante en el que:
• Los síntomas y los signos de la exposición subaguda son cefalea, malestar general, dificultad para respirar, somnolencia, disminución de la capacidad de concentración, disminución de las frecuencias cardiaca y respiratoria, trastornos visuales y lentitud de la captación de oxigeno de la oxihemoglobina en los capilares.
• Puede agravar los cuadros de asma y alergia.
• A medida que aumenta la concentración produce: sequedad de las vías respiratorias, irritaciones en el tracto respiratorio, irritación de las mucosas nasal y faringea; sofocación, tos y fatiga aguda; irritación bronquial, sensación dolorosa retroesternal y tos.
• A veces puede aparecer edema pulmonar horas después de interrumpida la exposición.
• En casos graves, puede provoca edema pulmonar.
• En los vegetales produce manchas blancas en la vegetación, necrosis en las hojas, y disminución del ritmo de crecimiento y reproducción.
La O.M.S. fija como máximo admisible 0,1 a 0,2 miligramos por metro cúbico. Además, el ozono reacciona con otros contaminantes orgánicos habitualmente presentes en las ciudades y su acumulación produce un tipo de niebla contaminante denominada “smog fotoquímico”.
También en el entorno de las subestaciones eléctricas se ha comprobado que se produce un “efecto atractor” de la contaminación ambiental, ya que la radiación atrae a las partículas aerosoles presentes en el aire. Si el entorno se encuentra contaminado, o cercano a zonas industriales, o el viento dominante trae a la zona estas partículas, la contaminación ambiental llega a ser muy elevada, aumentando en el entorno las patologías relacionadas con el sistema respiratorio y agudizándose los casos de asma, cada vez más frecuentes entre la población infantil.
IMPACTO SOCIAL.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su definición de salud recuerda que “no se limita exclusivamente al bienestar físico de las personas, sino que también contempla el bienestar psicológico y social”.
La ubicación de este tipo de instalaciones industriales, con los riesgos que ello depara, acarrea cuando menos, inquietud en los vecinos y residentes de zonas periférica, véanse casos como Móstoles y Majadahonda en Madrid, Patraix en Valencia, Murcia, Grado en Asturias, etc
Esta inquietud se traduce en dos vertientes, el rechazo social y la ansiedad y estrés que padecen individuos directamente afectados.
La segunda consecuencia es muy peculiar y afecta al bienestar psicológico y social del ciudadano, antes incluso de que se produzca la puesta en marcha de las instalaciones y suele venir causada por lo que el individuo entiende como una situación de desamparo y abandono del deber de tutela de sus derechos por parte de la Administración. Es la normal reacción de las personas frente a situaciones de estrés, mejor o peor llevadas.
Respecto al rechazo social, podemos afirmar que la instalación de subestaciones y líneas de muy alta tensión en el interior de poblaciones son repudiadas por la mayor parte de los individuos.
La opinión pública está en contra de la ubicación de estos equipamientos en entornos residenciales, y así lo acreditan casos como el de la Subestación eléctrica de Patraix en la Comunidad Valenciana.
Patraix es un barrio residencial de Valencia, ubicado en su zona Sur, donde una compañía suministradora está intentando ubicar una subestación eléctrica transformadora con dos trafos de 50 MVA, entrada a 220 Kv y salidas a 20 Kv, todo ello con tecnología de corte SF6, alojado en un edificio de hormigón armado de aspecto fabril; datos todos ellos muy similares a los previstos en Huesca.
En el caso de Patraix, hay una población afectada que alcanza las 18.000 personas, contando todas las viviendas ubicadas a menos de 200 metros de la subestación y las líneas subterráneas que la alimentan.
En Marzo de 2006, la empresa ERATEMA efectúa para Patraix un estudio de impacto social en el universo de la población afectada, con las siguientes características:
• 400 entrevistas individuales a personas mayores de 18 años
• La muestra respetará las cuotas poblacionales para tres grandes grupos de edad: 18-29 años (23%), 30-49 (42%) y más de 50 (35%) y sexo (50%-50%).
• Error muestral máximo del 4,8% con un nivel de confianza del 95%.
• Representatividad de la muestra elegida queda garantizada a partir de los datos poblacionales del Anuario Estadístico de la ciudad de Valencia de 2004, accesible a través de la Oficina Estadística del Ayuntamiento de Valencia.
Las principales conclusiones que se obtuvieron se muestran a continuación:
• El 79% de los entrevistados se manifiestan en desacuerdo o muy en desacuerdo con la ubicación de la instalación; el 7,5% lo hacen a favor.
• Las implicaciones sobre la salud son los principales motivos para el rechazo (el 74%).
• El grado de rechazo se incrementa aún más cuando el entrevistado tiene hijos, ya sean mayores o menores de edad.
• La salud de los niños es el derecho que se percibe como violado en mayor medida (81%).
• El 76% de los entrevistados percibe que se atenta contra el derecho de conservación del patrimonio personal por la devaluación del valor de sus viviendas.
• El 60% de los entrevistados piensa que su salud se verá mermada con la puesta en marcha de esta infraestructura industrial.
La conclusión de este estudio, muestra un creciente rechazo de la opinión pública, fortalecido día a día por los nuevos descubrimientos en la materia, a la instalación de este tipo de infraestructura industrial junto a zonas residenciales, dentro de cascos urbanos. Extrapolada al caso que nos ocupa en Huesca, cabe esperar los mismos niveles de repudio entre la población.
De hecho, ya consta que el Barrio de María auxiliadora de la ciudad de Huesca, ha solicitado con antelación la retirada de la actual situación (Fuente: Diario del alto Aragón, nº 6611, 14 de octubre de 2001).
ENFERMEDADES Y PATOLOGÍAS RELACIONADAS CON LA RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA.
El informe Karolinska elaborado en Suecia y avalado por el Instituto del mismo nombre, fue el resultado de una investigación exhaustiva sobre "Los Campos Magnéticos y el Cáncer en personas que viven cerca de las Líneas de Alta Tensión Suecas", dirigido por María Feychiting y Anders Ahlbom, en el que se realizó un estudio a 436.503 personas que habían vivido a menos de trescientos metros de una línea de alta tensión entre 1960 y 1985. Concluía recomendando no vivir a menos de cien metros de una torre o línea de alta tensión.
Aunque este informe fue el primero al que se le dio importancia, anteriormente ya habían sido detectados, en el ejército de algunos países, problemas de salud en soldados destinados en estaciones radar y repetidores de telecomunicaciones.
Tras el informe Karolinska, se suscitó un debate científico relacionado con la nocividad o inocuidad de la radiación electromagnética para los seres vivos. Durante años se podía decir que el estado de la ciencia no permitía dilucidar cual era la respuesta a este problema. No es hasta los últimos cinco años, cuando empiezan a decantarse los argumentos en contra de la inocuidad tras publicarse un creciente número de informes científicos de importantes Instituciones mundiales que hablan de la relación entre exposición a Radiaciones electromagnéticas y algunas patologías.
Estos informes apuntan a que existen sectores de la población más expuestos a padecer consecuencias frente a la exposición a campos electromagnéticos. Dichos sectores lo forman los niños, los ancianos y las personas con enfermedades crónicas.
Según el Comité Scientifique sur les Champs ÉlectroMagnétiques , comité independiente formado por expertos e investigadores de diferentes paises, los mecanismos de interacción serían los que se muestran en el siguiente gráfico, expuesto en su versión original sin traducción:
AUTOR: GAUTIER, Richard, Biologiste, Dr en pharmacie, Ancien interne des hôpitaux de Paris
Según el gráfico expuesto, el CSIF-cm indica que la exposición a largo plazo puede llegar a provocar enfermedades neurodegeneraticas, tumores cerebrales y cáncer.
Es reseñable la importante cantidad de estudios que relacionan cánceres infantiles como la Leucemia con exposiciones residenciales a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia.
Entre los informes y resultados de investigaciones publicados más relevantes, presentados de forma diacrónica desde el año 1999, podemos destacar:
• NIEHS, 1999 (Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental, Institutos Nacionales de Salud y Departamento de Energía de los Estados Unidos).
En sus conclusiones ya destaca que la exposición a los campos electromagnéticos generados por las instalaciones eléctricas es un “posible carcinógeno humano” basándose en la evidencia del incremento del riesgo de sufrir leucemia infantil en población residente, así como en las evidencias de la asociación entre exposición ocupacional y un tipo de leucemia crónica. La dirección del sitio web donde se encuentra disponible tal informe es http://www.niehs.nih.gov/emfrapid/home.htm
• En el año 2000 se publican dos trabajos especialmente importantes, dado que evalúan conjuntamente las decenas de estudios efectuados que relacionaban los CEM de FEB y el riesgo de sufrir leucemia infantil.
Ahlbom y cols. reanalizan datos de 9 estudios anteriores (3203 niños con leucemia y 10338 controles) y Greenland efectúa un meta análisis con datos de 15 estudios precedentes. Ahlbom constata que los sujetos niños con una exposición media superior a 0.4 microteslas tienen el doble de riesgo relativo de sufrir leucemia infantil. Greenland constata que los sujetos con una exposición media superior a 0.3 tienen un 69% más de riesgo de sufrirla. (Ahlbom, A., Day, N., Feychting, M., Roman, E., Skinner, J., Dockerty, J., et al. (2000). Apooled analysis of magnetic fields and childhood leukaemia. British Journal of Cancer, 83, 692– 698; Greenland, S., Sheppard, A., Kaune, W., Poole, C., & Kelsh, M. (2000). A pooled analysis of magnetic fields, wire codes,and childhood leukemia. Epidemiology, 11, 624–634-).
• Tchernitchin, 2001.
En el informe “Efectos de la Radiación Electromagnética sobre la Salud” se destaca en sus conclusiones (p. 19 y 20): “Existen evidencias científicamente comprobadas que por un lado la exposición a campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja (50 o 60 Hz), tales como los producidos por la corriente eléctrica domiciliaria y los producidos por tendidos y transformadores de alta tensión, y por otro lado las radiaciones electromagnéticas de radiofrecuencias o de frecuencias de microondas, todas ellas constituyen un factor de riesgo para la salud humana. En especial, aumentan el riesgo para el desarrollo de diversos tipos de cáncer. Estos efectos son causados por intensidades menores que aquellas que causan efectos térmicos y están normadas”. “Además, es necesario considerar que el desarrollo del cáncer por exposición a radiaciones electromagnéticas es un efecto diferido, es decir, se desarrolla después de un período de latencia que puede ser de varios o muchos años”.
• UE, 2002.
El II informe del Comité Científico Director de la Unión Europea en Toxicología, Ecotoxicología y Medio Ambiente, titulado “Posibles efectos de los CEM, Radiofrecuencias y Microondas sobre la salud humana”, también destaca entre sus conclusiones “… los análisis combinados de los estudios epidemiológicos sobre la asociación entre exposición a frecuencias extremadamente bajas y leucemia en niños, han reforzado la evidencia de una asociación. Sin embargo, algunas inconsistencias en las mediciones de la exposición y otros aspectos del diseño no permiten concluir con una relación de causalidad”, recordando que la exposición prolongada (población residente) a niveles de CEM por encima de 0.4microteslas se asocia al incremento de leucemia en niños.
• IARC, 2002.
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC),
dependiente de la OMS y máxima referencia mundial en investigación sobre el cáncer, publica un monográfico específicamente dirigido a esta cuestión (“Non-Ionizing Radiation, Part 1: Static and Extremely Low-Frequency (ELF), Electric and Magnetic Fields”. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Human and their Supplements, vol. 80, 2002).
En este trabajo clasificó los CEM de extrema baja frecuencia como “posiblemente carcinogénicos para los humanos” (nivel 2B), utilizando las normas de clasificación de la citada agencia que se apoyan en evidencias de investigación de laboratorio, animal y humana. En esta consideración fueron especialmente relevantes los estudios epidemiológicos desarrollados hasta ese momento sobre los efectos de los CEM de FEB sobre población residente (por tanto, con exposición permanente) en las proximidades de líneas de alto voltaje, expuestos a un valor medio de 0,3-0,4 microteslas. Estos estudios epidemiológicos están publicados en las revistas científicas sobre salud pública de mayor impacto internacional, y fueron desarrollados por equipos de investigación independientes de reconocido prestigio mundial en países punteros en la investigación en este campo (Reino Unido, Canadá, Suecia, Dinamarca, Noruega, Estados Unidos, Francia y Finlandia).
• California Risk Evaluation Program, 2002.
En este año se publica un informe que resume las conclusiones del programa de Investigación sobre Evaluación de Riesgos de los Campos Electromagnéticos de California, promovido por las autoridades administrativas y de salud del Estado de California (“An Evaluation of the Posible Risk from Electric and Magnetic Fields (EMFs) from Power Lines, Internal Wiring, Electrical Occupations, and Appliances” California EMF Risk Evaluation).
El informe final efectúa una revisión de las publicaciones científicas sobre los efectos este tipo de radiaciones y doce patologías distintas, estableciendo criterios para definir si existe una relación entre ambas y la certeza de que esa relación sea de tipo causa-efecto. Entre sus conclusiones básicas destaca que la radiación electromagnética es (a) un factor etiológico probable (más de 50% de probabilidades de existencia de relación causa-efecto) para: Leucemia en niños, Cáncer cerebral en adultos, Aborto espontáneo y Esclerosis lateral amiotrófica (enfermedad de Lou Gehring); (b) un factor etiológico posible (10 a 50% de probabilidades de existencia de relación causa-efecto) para:
Enfermedad de Alzheimer, Cáncer de mama masculino, Cáncer cerebral en niños, Problemas cardíacos (incluyendo infarto del miocardio) y Suicidio; (c) un factor etiológico posible o probable (desacuerdo entre evaluadores científicos) para: Cáncer de mama femenino y Leucemia en adultos y (d) un factor muy improbable (2 a 10% de probabilidad que exista una relación causa-efecto) para: Alteraciones reproductivas o del desarrollo (excluyendo abortos) y carcinógeno universal.
El informe completo se encuentra disponible en: http://www.dhs.ca.gov/ps/deodc/ehib/emf/RiskEvaluation/riskeval.html
• MSC, 2003.
El Ministerio de Sanidad y Consumo publica un informe de actualización titulado
“Evaluación actualizada de los campos electromagnéticos en relación con la salud pública”.
En el informe se destaca (p. 5) que el 2º informe del Comité Científico Director de la Unión Europea en Toxicología, Ecotoxicología y Medio Ambiente indica en sus conclusiones que “… los análisis combinados de los estudios epidemiológicos sobre la asociación entre exposición a frecuencias extremadamente bajas y leucemia en niños, han reforzado la evidencia de una asociación”.
Sin embargo, algunas inconsistencias en las mediciones de la exposición y otros aspectos del diseño no permiten concluir con una relación de causalidad y vuelve a destacar (p.6) la exposición prolongada a niveles de CEM por encima de 0.4microteslas se asocia al incremento de leucemia en niños. En su página 11, también destaca que la Organización Mundial de la Salud (OMS) “ha recordado que su definición de salud no se limita al bienestar físico de las personas, sino que también contempla el bienestar psicológico y social”.
Resulta especialmente importante destacar que entre sus conclusiones también destaca (3ª) que “debe actualizarse la fórmula de referencia para la distancia de seguridad a líneas de alta tensión, contempladas en el artículo 25 del reglamento de líneas de alta tensión” y, más concretamente, en la página 7 del informe destaca “debe actualizarse el artículo 25 del Reglamento de Líneas de Alta Tensión con el objeto de redefinir unas distancias mínimas de seguridad desde las líneas de alta tensión a edificios, viviendas o instalaciones de uso público o privado.
En este sentido se señala que si se realiza el soterramiento de las líneas, debe hacerse de forma eficaz y técnicamente correcta, e ir acompañado de un sistema de información y señalización adecuado que evite la exposición inadvertida. Además se adoptarán las medidas adecuadas de apantallamiento de los campos electromagnéticos”. También destaca que (6ª) “El principio de precaución debe aplicarse bajo los criterios y condiciones establecidos por la Comisión Europea y tomando en consideración el coste beneficio de la actuación”
• REFLEX, 2004.
En el año 2004 se publica el informe final del proyecto REFLEX financiado por la Unión Europea en el marco de la acción “Medio Ambiente y Salud”, y desarrollado por doce centros de investigación europeos de amplio prestigio en la temática de países como Alemania, Austria, España, Finlandia, Italia, Francia y Suiza (“Risk Evaluation of Potential Environmental Hazards from Low Energy Electromagnetic Field Exposure Using Sensitive in vitro Methods”. Proyecto REFLEX UE, 2004).
Dadas las profundas incertidumbres que la investigación epidemiológica y animal ha generado sobre los efectos para la salud de la exposición a campos electromagnéticos, y que están afectando a la instalación de infraestructuras eléctricas, a la reubicación de población, centros escolares y/o líneas de alta tensión, este proyecto pretende investigar los mecanismos biológicos que pueden estar a la base de los mismos. Para ello, desde la toxicología y la biología molecular, REFLEX estudia las respuestas celulares y subcelulares a la exposición a campos electromagnéticos. Entre sus conclusiones principales destaca que tras la exposición celular a campos electromagnéticos de baja frecuencia se observan efectos genotóxicos y fenotípicos (modificación de la expresión de numerosos genes y proteínas) a niveles de exposición muy reducidos, mientras que los efectos sobre proliferación celular, diferenciación celular y apoptosis resultan mucho menos concluyentes. Dada la extrema importancia de estos resultados con células in vitro, éstos deberán ser considerados por la WHO, IARC e ICNIRP.
• Vargas, 2004.
En el mismo año 2004, D. Francisco Vargas-Marcos (presidente del comité de expertos que elaboró el informe 2001 para el Ministerio de Sanidad y Consumo, e integrante del mismo en el informe 2003), publica el trabajo titulado “la protección sanitaria frente a los campos electromagnéticos” en la revista Gaceta Sanitaria (20).
Tras destacar la revisión de la literatura científica e informes de expertos desarrollados en fechas recientes a la publicación de este artículo, destaca: Respecto al principio de precaución y los CEM señala: “El principio de precaución se aplica cuando una evaluación científica indica que hay motivos razonables de preocupación por los potenciales efectos peligrosos sobre la salud o el medio ambiente, a pesar de los niveles de protección adoptados. Su aplicación es muy apropiada desde el punto de vista de la salud pública, ya que entra en el ámbito de actuación de la prevención primaria. La verdad que este principio podría denominarse como principio de previsión, ya que tiene una connotación innovadora y anticipatoria” (p. 242) Y entre sus conclusiones señala: “Con la información disponible podemos concluir que la recomendación más adecuada es la evitación prudente de exposiciones innecesarias. El uso de la electricidad, los aparatos electrodomésticos y la telefonía móvil debe hacerse con racionalidad y prudencia”.
• Universidad de Oxford, 2005.
El British Medical Journal publica en junio de 2005 el estudio “Cáncer Infantil en relación con la distancia a las líneas de alta tensión en Inglaterra y Gales”, elaborado por el Grupo de Investigación de la Universidad de Oxford, dirigido a determinar si existe asociación entre la distancia del lugar de nacimiento-residencia a líneas de alta tensión y la incidencia de leucemia y otros cánceres infantiles.
En este estudio utilizaron los registros de 29081 niños con cáncer infantil (National Cancer Registration Infantil) -incluyendo 9700 con leucemia- y un número similar de casos control emparejados por sexo, fecha nacimiento y registro de nacimiento (similar en estas características). El estudio es el que incorpora más sujetos residentes en las proximidades de las líneas de alta tensión y utiliza para medir las distancias a las líneas de alta tensión los datos de las propias compañías eléctricas (National Grid Transco).
Los resultados indican que los niños que viven a 200 metros o menos de una línea de alta tensión tienen un riesgo relativo de 1.69 y los nacidos entre 200-600m un riesgo relativo de 1.23, en comparación a los que viven a más de 600 metros.
Entre las conclusiones se destaca que de nuevo se constata la asociación entre leucemia infantil y la proximidad de la residencia a las líneas de alta tensión, y que el riesgo parece extenderse a una distancia mayor a la esperable en base a estudios precedentes.
• Grupo de expertos OMS, 2005.
En Agosto de 2005, la prestigiosa revista Pediatrics -órgano oficial de la Academia Americana de Pediatría- publica el artículo “The sensivity of children to electromagnetic fields”, donde se resumen las conclusiones del comité de expertos de la OMS reunidos en Estambul en 2004.
El artículo está firmado por autores como Michael Repacholi (coordinador de la OMS en el campo de salud ambiental y radiaciones) y Leeka Kheifets (Departamento de Epidemiología de la Universidad de UCLA).
En este artículo se destaca que la razón que puede encontrarse a la base de las evidencias obtenidas respecto a la asociación entre CEM de extrema baja frecuencia y el incremento del riesgo de sufrir leucemia infantil puede ser la especial vulnerabilidad de los niños a las radiaciones electromagnéticas en el periodo de desarrollo, destacando la especial necesidad de aplicar políticas de precaución que garanticen su salud -incluido el periodo de desarrollo embrionario y fetal- a partir de las evidencias de la relación de este tipo de campos con la leucemia y el cáncer cerebral infantil, el mayor tiempo de exposición que van a sufrir estos niños a lo largo de su vida y la imposibilidad para decidir voluntariamente asumir o no este riesgo.
• Risk Analysis, 2005.
La prestigiosa revista presenta entre sus artículos de próxima publicación el trabajo “Developing Policy in the Face of Scientific Uncertainty: Interpreting 0.3 µT or 0.4 µT Cutpoints from EMF Epidemiologic Studies”, entre cuyos autores también se encuentra Michael Repacholi y Leeka Kheifets. En este trabajo se destaca cómo la tendencia actual mundial es establecer políticas de precaución basadas en establecer límites de exposición en población residente y distancias de seguridad a zonas con población residente. En el cuerpo del texto destaca las políticas de precaución establecidas en los últimos años a partir de las evidencias sobre nivel de asociación entre CEM y distintas patologías, especialmente leucemia infantil.
Por ultimo cabe destacar y es importante por ser el estudio mas reciente realizado, además de que incorpora de manera más rigurosa el control de las variables contundentes, y que la prestigiosa revista International Journal of Cancer ha publicado (disponible en red):
• El trabajo titulado "Leucemia infantil y campos magnéticos en Japón: Un estudio de casos-control sobre leucemia infantil y exposición residencial a campos magnéticos generados por instalaciones eléctricas en Japón". 5
Este trabajo ha sido elaborado por 18 investigadores6 de los grupos de investigación y de las universidades más importantes en la investigación sobre cáncer infantil de Japón. Los resultados, de nuevo, destacan que la exposición a niveles superiores a 0.4 microteslas incrementan significativamente el riesgo de sufrir leucemia infantil. A continuación dispones de un resumen del trabajo, que puedes consultar completo en el link adjunto. La Organización Mundial de la Salud viene recomendando efectuar estudios epidemiológicos para evaluar el posible incremento del riesgo de sufrir leucemia infantil en función de la exposición a campos electromagnéticos generados por instalaciones eléctricas, especialmente en base a los rigurosos estudios efectuados por Ahlbom et al. (que constataron el doble de riesgo relativo en sujetos expuestos a >0,4 microteslas frente a sujetos expuestos a <0.1>0.3 frente a los expuestos a <0.1).>
¿Qué aporta este estudio respecto a los precedentes además de efectuarse en un nuevo ámbito geográfico?
En primer lugar, disponer de mediciones de exposición a CEM más amplias temporalmente y más precisas; en segundo lugar, el escaso intervalo entre el diagnóstico y las mediciones de CEM y, en tercer lugar, el preciso control de las posibles variables confundentes. Todas estas razones le permiten aportar una evidencia sustancial adicional sobre los conocimientos científicos en este tema disponibles hasta el momento.
Sujetos
En el estudio participan sujetos recientemente diagnosticados de leucemia infantil por los 5 grupos más importantes de investigación en cáncer infantil de Japón:
• Tokyo Children's Cancer Study Group (TCCSG)
• Children's Cancer and Leukemia Study Group (CCLSG)
• Tohoku Children's Leukemia Study Group
• Japan Association of Childhood Leukemia Study (JACLS)
• Kyushu/Yamaguchi Children's Cancer Study Group (KYCCSG).
En el estudio participó un total de 245 hospitales, incorporando a los niños diagnosticados de leucemia linfoblástica (LL) y leucemia mielocítica (LM) en el periodo 1999-2001.
Tras el cumplimiento de rigurosísimas condiciones para ser incorporados en el estudio, los sujetos participantes fueron 312 casos diagnosticados de leucemia infantil entre 1999 y 2001 (251 LL y 61 LM) y 603 casos control emparejados por sexo, edad y área residencial, calculando las distancias entre las viviendas de los sujetos y las líneas más cercanas con un sofisticado sistema de información geográfica y controlando en los análisis las posibles variables confundentes.
Las mediciones de los CEM se efectuaron en las habitaciones de los niños.
5Childhood leukemia and magnetic fields in Japan: A case-control study of childhood leukemia and residential power-frequency magnetic fields in Japan.
6 Michinori Kabuto 1, Hiroshi Nitta 1, Seiichiro Yamamoto 2, Naohito Yamaguchi 3, Suminori Akiba 4, Yasushi Honda 5, Jun Hagihara 6, Katsuo Isaka 7, Tomohiro Saito 8, Toshiyuki Ojima 9, Yosikazu Nakamura 9, Tetsuya Mizoue 10, Satoko Ito 11, Akira Eboshida 11, Shin Yamazaki 12, Shigeru Sokejima 12, Yoshika Kurokawa 1, Osami Kubo 31National Institute for Environmental Studies, Ibaraki, Japan2National Cancer Center, Tokyo, Japan3Tokyo Women's Medical University, Tokyo, Japan4Kagoshima University, Kagoshima, Japan5University of Tsukuba, Ibaraki, Japan6Miyagi University, Miyagi, Japan7Tokushima University, Tokushima, Japan8National Research Institute for Child Health and Development, Tokyo, Japan9Jichi Medical School, Tochigi, Japan10University of Occupational and Environmental Health, Fukuoka, Japan11Hiroshima University, Hiroshima, Japan, 12Kyoto University, Kyoto, Japan.
Resultados
Los resultados constatan que los niños en cuyas habitaciones se obtuvieron niveles de exposición >0.4 microteslas presentan un riesgo significativamente superior de sufrir leucemia linfoblástica (LL) frente a los niños con nivel de exposición <0.1 ratio=" 4.7" ci=" 1.15-19.0)-,">0.4 microteslas) de este tipo de radiación están directamente relacionados con el riesgo de sufrir esta enfermedad.
Discusión
El estudio de nuevo constata una asociación significativa entre niveles de exposición residencial superior a 0.4 microteslas y sufrir leucemia infantil en Japón, evidenciando patrones de dosis-respuesta y magnitudes de los odd-ratio altamente consistentes con los estudios de Ahlbom et al. y de Greenland et al. En conclusión, el mayor estudio de casos control efectuado fuera de Europa y de Estados Unidos, basado en la medición semanal de este tipo de CEM en las habitaciones de los niños, muestra un incremento significativo de sufrir leucemia infantil en niveles de exposición >0.4 microteslas, pero no en niveles <0.1.
A la luz de estos estudios e informes, se puede interpretar que la RCMUE 1999/519 no es suficiente para proteger la salud en exposiciones residenciales.
En España todavía existe un vacío legal. No se han definido límites de exposición residencial a los CEM de extremada baja frecuencia a los que está sometida la población.
Nos encontramos así, con que el Decreto 1066/2001, única norma española en la que se establecen unos límites de exposición del público en general a campos electromagnéticos se refiere exclusivamente a las condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas. Existe por lo tanto un desamparo real que esta lesionando el derecho a la salud recogido en el Art. 43 de la Constitución Española cuando estipula que “compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto”.
Como colofón final a este apartado, este técnico expone que, a la vista de la documentación científica expuesta y apoyándose en sus conclusiones, existe un evidente riesgo de pérdida de salud para la población residente próxima en caso de que la subestación se ubique en el emplazamiento previsto.
No obstante, aun en el supuesto más desfavorable para el ciudadano de que se quisiese mantener una artificial equidistancia en la controversia, se debería de proceder a aplicar el principio de precaución que se expone a continuación.